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¿Cuál es el problema de la deuda española?

Martes, 15 de noviembre de 2011 Dejar un comentario

Deuda publica española

En el año 2008, la deuda pública española estaba considerada como una de las más seguras del mundo con una calificación triple A y un diferencial respecto a la deuda alemana de apenas 25 pb, desde entonces el país ha sufrido varias rebajas en su calificación, hasta la actual AA- con perspectiva negativa –calificación de S&P- y su prima de riesgo se ha disparado hasta superar los 400 pb.

El mercado no confía en la solvencia de España, a pesar de que el endeudamiento público es muy inferior al resto de Europa -un 60% del PIB mientras que países como Alemania o Francia están niveles muy superiores al nuestro, un 83% y  un 81% respectivamente-, la base de esta desconfianza parece asentarse sobre cuatro razones:

La primera y más importante es el volumen total de deuda del país (355% del PIB) -la suma de pública más privada-, que sitúa a España como la cuarta economía más endeudada del mundo, por detrás de Japón (456%), Portugal (366%) y Bélgica (356%). La pregunta que surge inmediatamente es, ¿porque afecta el endeudamiento privado a la deuda pública? La respuesta se ilustra mediante un ejemplo de lo que yo denomino el circulo virtuoso de la nacionalización de las deudas:

-Los ciudadanos nos endeudamos con las instituciones financieras (deuda privada de hogares), solicitando hipotecas o préstamos para la compra de bienes -coches- o servicios –vacaciones-

-En época de crisis el desempleo empieza a afectar a las familias, lo que produce una bajada de ingresos que les impide asumir el pago de sus deudas, a continuación las entidades financieras acreedoras ejecutarán las garantías de los préstamos impagados, lo que únicamente cubrirá una parte de la deuda, teniendo que asumir el resto de las perdidas los fondos propios del banco o caja (Conversión de deuda privada de hogares a deuda de instituciones financieras)

-Ante el crecimiento de la morosidad, el core capital de las entidades cae por debajo del mínimo legal y la institución financiera tiene que ser rescatada con dinero público,  el FROB, o bien ser liquidada. En caso de ser liquidada los activos no cubrirán el 100% de los depósitos –en una liquidación el precio de venta de los activos de una empresa raramente supera el 50% de su valor en libros- teniendo que cubrir el estado la diferencia hasta un máximo de 100.000 € por cliente y entidad financiera (Conversión de deuda de instituciones financieras a deuda pública)

La segunda razón por la que el mercado desconfía de nuestra deuda es la alta tasa de paro, actualmente en más de un 20%. Con un paro en alza, el PIB se desploma y por tanto el endeudamiento porcentual se incrementa, complicándose aun más el pago de los intereses.

La tercera razón es la velocidad de crecimiento de la deuda pública, que ha pasado de un 36% a un 60% en tan sólo 3 años. La caída en la recaudación fiscal causada por la bajada del PIB y la rigidez de nuestros presupuestos generales calculados siempre en base al año anterior hacen imposible contener el incremento de la deuda.

La cuarta y última razón es la no existencia de una base de inversores nacionales en deuda pública española, lo que nos hace enormemente vulnerables a las turbulencias financieras internacionales.

Las principales soluciones pasan por reformas profundas y estructurales que estén encaminadas a reducir la tasa de paro, dichas soluciones son lentas de implantar y complejas de consensuar entre todos los agentes sociales, por lo que proponemos una serie de medidas que ayudarían a aliviar parte de la actual presión que está sufriendo nuestra deuda pública:

-Limitar las responsabilidades económicas del estado. Los costes de cualquier intervención por parte del estado deberán de ser pagados por los accionistas, bonistas y en último caso por el total del sector financiero

-Impulsar políticas fiscales destinadas a fomentar el ahorro privado, consiguiendo así una reducción del endeudamiento privado

-Incentivar la inversión en deuda pública mediante exenciones fiscales para crear una base estable de inversores nacionales, que actualmente no representa más del 0,77% del total.

-Implementar una presupuestación en base cero y revisar anualmente todos los gastos, comprobando la necesidad de los mismos, justificando cada una de las partidas.

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  1. adri
    Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 14:06 | #1

    en referencia al segundo punto de las medidas de alivio, ¿quieres decir que habría que bajar más los impuestos diferentes a IRPF? de no ser así, ¿que tipo de políticas fiscales recomiendas?

    gracias.

  2. Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 17:59 | #2

    @ adri La políticas pueden ser muy diversas.
    -Reducción del tipo impositivo de las rentas del ahorro hasta un determinado límite, para no perder un exceso de ingresos por parte de grandes fortunas e intentar impulsar una cultura de ahorro.
    -Incentivar mediante desgravaciones fiscales las amortizaciones de deuda.
    -Eliminación del tipo impositivo para las inversiones en deuda pública para las personas físicas, esta es la que yo recomiendo, puesto reduce el apalancamiento externo y reduce la dependencia del exterior.

  3. adri
    Jueves, 24 de noviembre de 2011 a las 13:56 | #3

    @ Rubén Izquierdo Carramolino De las tres que me has mostrado yo también creo que la tercera podría ser la mejor. En cuanto a la primera pienso que habría que hacer todo lo contrario, es decir, gravar más las rentas del ahorro para que el estado pudiera obtener mayores ingresos sin perjudicar a los más pobres.

    Muchas gracias.

  4. Viernes, 25 de noviembre de 2011 a las 19:43 | #4

    @ adri El único problema con gravar las rentas del ahorro es que se disminuyes el potencial inversor, pero es cierto que es una buena fuente de captación de ingresos fiscales aunque muy por detrás de las rentas del trabajo y del IVA

  5. Nacho Alvarez
    Martes, 10 de abril de 2012 a las 12:11 | #5

    Me ha gustado la explicación, clara y sencilla. Las medidas son un poco cortas, creo que habría que ser más duro, por ejemplo en la afectación por la deuda privada, hay que limitar responsabilidades, si una EEFF cae, se la deja caer y solo se responde a las garantías de depósitos, mucho menores que los fondos que se aportan para regalarlas a otras entidades.
    Presupuestos realistas, trasparentes y con control en tiempo real por los ciudadanos para evitar despilfarros.
    Convertir parte de los sueldos públicos en deuda, en vez de recortar sueldos o pensiones, cambiarlos por deuda recuperable como descuento en IRPF futuro.

    • Martes, 10 de abril de 2012 a las 22:52 | #6

      Los problemas son dos, el primero es que probablemente la liquidación de una entidad financiera en estos momentos no generaría suficiente capital para cubrir los depísitos y el segundo es el peligro de que el pánico al resto de entidades por una retirada masiva de depósitos.
      Respecto a los presupuestos, me parece una medida que tendría que ser vital.
      La última de tus propuestas es una buena propuesta, pero habría que ver que grado de aceptación tendría por parte de los ciudadanos, ya que es posible que los funcionarios se echarán a la calle en masa.

  1. Martes, 15 de noviembre de 2011 a las 22:56 | #1
  2. Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 08:49 | #2
  3. Miércoles, 23 de noviembre de 2011 a las 09:38 | #3
  4. Martes, 10 de enero de 2012 a las 14:08 | #4